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Castillo de la Mota

La imponente silueta del Castillo de la Mota, en Medina del Campo, le convierte en el más importante monumento del patromonio medinense. Su construcción fue encargada a mediados del siglo XV por los reyes Juan II y Enrique IV de Castilla. La construcción fue dirigida por arquitectos mudéjares, que idearon un novedoso diseño marcado por el foso, la barbacana que rodea el conjunto edificado y la Torre del Homenaje, de 40 metros de altura y cinco pisos. Los Reyes Católicos culminaron la gran obra de la barrera artillera en 1483.

La planta de la fortaleza tiene forma trapezoidal don dos fuertes murallas (la interior y la barrera o barbacana exterior). El acceso principal se efectúa a través de dos puentes (tan sólo el segundo era levadizo) por un gran arco coronado con el escudo de los Reyes Católicos.

El recinto interior está formado por cuatro torres y un patio cuadrado. Allí se encuentran las habitaciones del castillo, además de las bodegas, las cuadras, etc. Especialmente interesante resulta visitar el famoso Mirador de la Reina. Una cámara del s.XV cubierta por una bóveda policromada espectacular. Y que, como su nombre indica, era la estancia preferida de Isabel la Católica.

El castillo fue uno de los objetivos de los realistas en el alzamiento de los comuneros en el siglo XVI. Sirvió como prisión de personajes ilustres de los siglos XVI y XVII, y albergó en sus dependencias a Juana la Loca. Tras la guerra civil, a partir de 1942, se erige como escuela de formación de la Sección Femenina.

Imagen propia: Exterior del Castillo de la Mota

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Medina del Campo

Medina del Campo, situada en el corazón de Castilla y León, al suroeste de la provincia de Valladolid, es villa prerromana, siendo identificada con la antiquísima ciudad de Sarabris. Actualmente alcanza los 21.000 habitantes y está muy bien comunicada tanto por carretera como por ferrocarril. Su economía se basa principalmente en la agricultura y la industria del mueble.

Visitas obligadas en Medina del Campo son:

Palacio Real Testamentario. Tras pasar por numerosas vicisitudes históricas, en época reciente se reconstruyó como recreación del palacio original. Está acondicionado como espacio museístico sobre la vida de Isabel “la Católica”, con dos salas dedicadas al testamento y al codicilo (especie de apéndice de un testamento, con las últimas voluntades del difunto) de la reina castellana

Colegiata de San Antolín. Joya del patrimonio medinense cuya fachada principal da a la Plaza Mayor en la que destaca el balcón del Pópulo. Fue construida entre los siglos XVI y XVIII, sobre un antiguo templo del siglo XII, se caracteriza por su variedad estilística. En su interior de tres naves cubiertas por bóvedas estrelladas con el coro en el centro, encontramos obras de arte como La Piedad o un espléndido altorrelieve de Juan de Juni. Con la Capilla mayor y otras muchas secundarias, consta, como templo anejo, de la Capilla de las Angustias; además de la sacristía, las estancias dedicadas a diversas cofradías y canonjías y una interesante Torre Campanario con el Reloj de la Villa, del que forman parte dos carneros que se encuentran sobre la esfera y que marcan los cuartos entrechocando sus respectivas testuces.

El Palacio del Almirante, actual Museo de las Ferias, que alberga importantes fondos históricos, artísticos, antropológicos, documentales, bibliográficos y culturales de la Villa.

Recorriendo el casco urbano surgen además otros tesoros como el palacio de las Dueñas, edificio renacentista-plateresco con bello artesonado y claustro, que fue residencia de Carlos I o el hospital de Simón Ruíz, que cuenta con un gran patio herreriano; así como diversas iglesias del siglo XVI.

Y por supuesto el Castillo de la Mota, al que dedicaremos nuestra próxima actualización.

Imagen propia: Rincón de la Plaza Mayor de la Hispanidad de Medina del Campo, con el Ayuntamiento y el Palacio Real Testamentario 

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Salamanca monumental

Retomamos las actualizaciones del viaje a Castilla y León del pasado mes de Abril. Seguimos en Salamanca, una ciudad con un gran patrimonio tanto civil como religioso, del que es imposible hacer un resumen, por lo que simplemente mencionamos lo más destacado que pudimos ver en nuestra visita. 

Destacaremos las catedrales. La Vieja románica del siglo XII, bellísima, con un maravilloso retablo de 53 tablas, obra de los tres hermanos Delli. La Nueva, gótica del siglo XVI, de gran amplitud, con 22 capillas laterales.

Otros templos destacados son la Iglesia convento de San Esteban del siglo XVI, de fachada plateresca y un impresionante retablo obra de Churriguera o la Clerecía, siglo XVII de estilo barroco, que perteneció a la Compañía de Jesús.

Entre los edificios civiles, la conocida Casa de las Conchas, el Palacio de Monterrey, propiedad de la Casa de Alba, o el Palacio Anaya. Pero lo que no se debe dejar de visitar en Salamanca es Casa Lis, palacete modernista de 1905 construido sobre la muralla, obra del arquitecto Joaquín de Vargas y que hoy alberga el Museo de Art Nouveau y Art Déco.

Hay mucho más por ver en Salamanca. Por eso lo recomendable es pasar varios días en ella y disfrutarla.

Imagen propia: Las Catedrales vistas desde el Jardín de Calixto y Melibea.

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Cincuentenario del Mayo francés del 68

Se cumplen en estos días 50 años de los acontecimientos de Mayo del 68 en París. Unos años en los que yo no pasaba de adolescente y apenas conocía del tema por la informaciones controladas de la radio española o las también insuficientes emisiones en español de la oficialista ORTF francesa en onda corta.
No podemos hablar de una revolución, porque no se proponía ningún modelo alternativo de Estado, pero si fue una revuelta estudiantil con tintes antiautoritarios y anticapitalistas. Era una época que había conocido figuras internacionales que deseaban cambiar el mundo como Martin Luther King o el Papa Juan XXIII. Francia había salido de guerras coloniales como la de Indochina y la de Argelia y el sentimiento anticolonialista se extendía. El desarrollismo tras la guerra Mundial conoció una crisis y en los cinturones urbanos empiezan a aparecer bolsas de pobreza. La revolución cubana despertaba simpatías.
En este contexto lo que se inició como una protesta estudiantil contra el sistema universitario, llegó a convertirse en una secuencia de protestas y huelgas que literalmente frenaron el país. Lo que es indudablemente cierto, es que este movimiento estudiantil, a pesar de su escasa influencia sobre la política, nos legó una nueva manera de pensar que aspira al desarrollo de las libertades individuales en contra de sistemas opresores.
Frases como "Prohibido prohibir", "La imaginación al poder" o "Seamos realistas; pidamos lo imposible", han quedado grabadas en el imaginario de todos.


Imagen de internet: Carolina de Bendem, desheredada por su familia por su participación en los acontecimientos del mayo francés del 68

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Hoy, 18 de Mayo, es el "Día Internacional de los Museos", una fecha en la que los museos salen al encuentro del público, conscientes de su importante papel como "medio para los intercambios culturales, el enriquecimiento de culturas, el avance del entendimiento mutuo, la cooperación y la paz entre los pueblos".

Aquí en Cartagena, la gran cita será mañana sábado con la celebración de "La Noche de los Museos", cuando miles de cartageneros saldrán a la calle para acercarse a museos, yacimientos arqueológicos, iglesias, palacios, salas de exposiciones, instituciones culturales etc, que permanecerán abiertos y organizarán actos especiales y complementarios entre las 8 de la noche y las 2 de la madrugada.

Particularmente visitaré el recién inaugurado Museo de la Ingeniería, la Tecnología y la Industria (MITI) de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), dirigido y promovido por el profesor Joaquín Roca Dorda, quien durante años colectó cuantos objetos y maquinarias de carácter tecnológico quedaban en desuso en la ciudad. Tuve ocasión de ver esta colección hace un par de años, cuando el profesor Roca Dorda nos la mostró a sus alumnos de la Universidad de Mayores. Así pudimos contemplar, entre otros objetos, las máquinas de cálculo para cañones, aparatos de rayo X, cinematógrafos o la máquina "Enigma" que utilizaban los alemanes para cifrar mensajes durante la guerra.

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